
Por Jennifer Middleton, sicóloga.
Cuesta entender que una misma persona te pueda herir irremediablemente, y luego se convierta en tu salvadora. Pero así somos los seres humanos. Llenos de contradicciones.
El mundo de las emociones es caótico y quien quiera ponerle una lógica termina tratando de ordenar lo no ordenable. O reprimiendo. O expresando por otras vías lo que trató de reprimir.
El cuerpo es el que paga los platos rotos y ahí tenemos la interminable lista de síntomas (cefaleas, lumbago, colon irritable) que se nos aparecen y que pretendemos dominar con las aspirinas, anti-inflamatorios, ansiolíticos y tantos otros medicamentos que sólo sirven para anestesiarnos, pero que no solucionan el problema.
Nos extrañamos al constatar en nosotros, y en los demás, amores y odios que conviven en forma increíble. Personas que por momentos pueden dañar a alguien irremediablemente y luego se convierten en sus salvadores. veces parece absurdo, pero gracias a este desorden es que podemos vivir una gama maravillosa de emociones, que si la dejamos fluir, también puede sorprendernos.
En nuestra cultura hemos aprendido a desconocer nuestras emociones, nos hemos anestesiado para no percibirlas, para obviarlas, para cruzar por la vida como si fuéramos robots, inventándonos sonrisas sociales, tragándonos el dolor, disimulando los enojos y simulando control y entereza cuando el miedo nos consume. Como si fuera malo sentir pena o rabia.
El reconocer nuestras emociones nos permite ver nuestras contradicciones y saber qué hacer con ellas. Si nos reconocemos como seres humanos y no robots, sabemos que a veces podemos querer mucho a alguien y un rato después, también podemos odiarlo y tenerle mucha rabia, para volver a quererlo un tiempo después; cualquier tiempo: minutos, días, semanas o años. Esto no nos hace ni mejores ni peores personas.
Aprender a reconocer y aceptar nuestras emociones y nuestras contradicciones es parte del camino que nos puede llevar a ser viejos sabios y no viejos neuróticos. Es reconocer la vida sin maquillaje. _T

